En un proyecto audiovisual, mediante el styleframe se establece la pauta de diseño, es decir que se define el concepto que identifica la marca. En unas pocas placas se visualiza el estilo de diagramación, el manejo de los carriles de información, de las jerarquías, de la paleta cromática, de la imagen y del texto. Con ellas se acuerda con el comitente la propuesta de diseño.
El styleframe se compone con no más de seis cuadros que presentan diferentes situaciones del sistema -como se aprecia en la imagen: tres tipologías icónicas más diagramación de texto y diagramación de logotipo. En tanto sistema, el conjunto presentará una unidad de identidad, pero no tiene por qué plantearse la continuidad entre un cuadro y el otro. El problema de la secuencialidad se trabajará, en todo caso, en un paso siguiente: el storyboard.
Otro aspecto importante del styleframe es que funciona como una especie de manual de estilos, por eso sus componentes deben ser coherentes con los del storyboard. Pero las placas de uno pueden ser diferentes a las del otro: mientras las placas del styleframe son tipológicas (definen el sistema en general) las del storyboard corresponden directamente al caso, es decir al audiovisual a producir (definen el caso a comunicar).
